Hoy en día existen diferentes disciplinas científicas que permiten analizar documentos y escritura para determinar su legalidad y legitimidad, y una de ellas es la grafoscopía forense. Cuando hablamos de qué es la grafoscopía forense nos referimos a una rama de la ciencia con bastantes aplicaciones en el ámbito legal, ya que permite resolver los conflictos de forma eficiente. 

¿Te interesa saber más al respecto? Lee este artículo y descubre cómo esta disciplina científica puede ayudarte.  

¿Qué es la grafoscopía forense? 

Se trata de una ciencia también conocida con el nombre de “pericia caligráfica”, la cual se encarga de analizar y estudiar los grafismos, con el único objetivo de determinar su autoría y autenticidad 

Muchas personas suelen confundir la disciplina de la grafoscopía forense con la grafología, pero esta última se encarga de revelar y encontrar rasgos de la personalidad de un autor dentro de sus obras, en base a la forma en la que escribe. Así que, es importante tener clara esta distinción. 

Sin duda alguna, evidentemente cuando hablamos de qué es la grafoscopía forense nos damos cuenta de que esta ciencia se relaciona mucho con la criminalística. De hecho, muchas personas la consideran como una ciencia auxiliar de esta área. 

Bases de la grafoscopía forense 

Esta ciencia, al igual que cualquier otra, se basa en fundamentos científicos. La mayoría de estos fundamentos se derivan de 4 “leyes o principios generales de la escritura”, las cuales están ratificadas por cientos de especialistas en el área y fueron resumidas por el famoso Edmond Solange Pellat. Ellas son: 

  1. Ley del impulso cerebral

De acuerdo con este principio, los grafismos son determinados por nuestro propio cerebro, en base a los impulsos cerebrales de neuronas especializadas. Es decir, los grafismos surgen de forma independiente al órgano con el cual escribimos (las manos). 

  1. Ley de la acción inconsciente

Tal y como su nombre lo indica, esta ley establece que la escritura es una acción que se realiza de forma inconsciente. Esto hace que en los grafismos haya alternancias de intensidad y debilidad 

  1. Ley del esfuerzo marcado

Esta ley se relaciona mucho con la anterior. Y es que, debido a que se trata de un acto inconsciente, aquellos esfuerzos conscientes por alterar las escrituras o los grafismos siempre dejan una marca que se puede detectar 

  1. Ley de lascircunstancias 

Sin duda alguna, no es lo mismo hacer una firma dentro de un vehículo que se mueve, que hacerlo sobre una superficie plana (como un escritorio, por ejemplo). En este sentido, esta ley nos indica que la grafía puede cambiar o sufrir alteraciones de acuerdo a las circunstancias (como por ejemplo estar enfermo, estar en movimiento, etc.). 

¿Qué aspectos estudia la grafoscopía forense? 

Básicamente, cuando hacemos referencia a qué es la grafoscopía forense, esta disciplina principalmente se centra en estudiar 6 puntos importantes de la escritura, los cuales son: 

  • Orden. Se trata de evaluar la forma en que el texto está ordenado en el papel. Aquí se incluyen cosas como la distancia entre cada letra o palabra, los renglones, etc. 
  • Tamaño de la escritura. Las personas pueden escribir con letras grandes, normales o pequeñas. 
  • Inclinación de la letra. Este es un punto evidente en la grafía. Cuando escribimos, podemos inclinar las letras hacia la izquierda, hacia la derecha o incluso pueden ser rectas. 
  • Dirección de las líneas. Esta puede ser ascendente, descendente u horizontal. 
  • Presión al escribir.  Se trata de la fuerza que una persona ejerce al momento de escribir utilizando elementos como lápiz, bolígrafo, marcador, etc. 
  • Velocidad. Aporta información acerca de la reacción de una persona de acuerdo a las circunstancias que le rodean. Así, hay escrituras rápidas y lentas. 

¿Cómo puede ayudarte la grafoscopía forense? 

Los servicios de detectives privados, incluida nuestra agencia de detectives en Madrid. Hacen uso de la grafoscopía forense para verificar la legalidad de documentos y tener pruebas en los procesos judiciales.  

Por supuesto, la grafoscopía forense debe emplearse junto con otras técnicas para obtener mejores resultados. Por ejemplo, no solamente es útil conocer quién es el autor, sino que también conviene saber la fecha en la cual fue escrito el documento (de lo cual se ocupa la disciplina conocida como “documentoscopia”). 

Un ejemplo de casos en los que el detective privado recurre a la grafoscopía forense es cuando hay una falsificación de baja médica o incluso la falsificación de la firma de una médico. Igualmente, otro ejemplo puede ser la falsificación de documentos curriculares, informes de actividad, cartas de recomendación etc. 

Realmente, son muchas las aplicaciones de esta disciplina científica, y en el ámbito laboral es bastante común 

Si quieres saber más al respecto, te invitamos a leer nuestro blog. Aquí encontrarás la información que necesitas, recomendaciones y ejemplos de casos en los que podemos ayudarte. 

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